¿Cómo influyen las pantallas en el proceso de enseñanza-aprendizaje de su hijo o hija? Para comenzar, es muy importante saber en qué consiste el Trastorno de Déficit Atencional con o sin Hiperactividad (en adelante TDAH).
Según el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5), se caracteriza por una excesiva falta de atención, acompañada de hiperactividad o inactividad, además de impulsividad. Esto se evidencia no solo en la escuela, sino también en la casa, en el parque y con los amigos.
La paradoja de la pantalla: ¿Calma o sobreestimulación?
Quizás tenemos niños que presentan estas conductas y, cuando les pasamos un celular o tablet, se mantienen ordenados y quietos. Esto suele traducirse en un alivio para los padres porque el niño “no se mueve”, pero ¿qué pasa con su cerebro en esos momentos?
Investigaciones del Centro Nacional de Información Biotecnológica de los Estados Unidos (NCBI) exponen que el cerebro de los niños, al interactuar con las pantallas, recibe estímulos excesivos: colores e imágenes que cambian rápidamente. Esto produce una sensación de placer y recompensas inmediatas en períodos de atención muy cortos.
Consecuencias en el aprendizaje
Lo descrito parece inofensivo, pero cuando el cerebro de estos niños deja la pantalla y se enfrenta al mundo real (donde no hay ese exceso de estímulos veloces), busca esa estimulación en otras acciones. Esto se refleja en clases:
- Buscan estímulo visual permanente.
- Realizan actividades en periodos muy cortos, dejándolas inconclusas.
- Presentan movimientos desorganizados.
- Disminuye la interacción y el lenguaje con el entorno.
Además del tiempo de exposición, la calidad del contenido es crucial. Si quieres saber qué programas específicos pueden estar exacerbando estos problemas, te recomendamos leer nuestro análisis en el artículo “¿Son beneficiosas todas las caricaturas? El impacto de las pantallas en la primera infancia”.
6 Medidas para una convivencia armónica con las pantallas
¿Debemos tomarnos a la ligera el uso de pantallas en niños con tendencia al TDAH? La respuesta es NO. Estamos a tiempo de tomar medidas para proteger su desarrollo:
- Limitar el uso: No más de una hora diaria.
- Acompañar y educar: Estar presentes durante el uso, brindando un enfoque educativo.
- Fomentar la atención: Usar rompecabezas, legos y juegos de roles que requieran toma de decisiones.
- Aire libre: Pasar tiempo en actividades fuera de casa.
- Vida diaria: Incluir a los niños en actividades cotidianas como cocinar u ordenar.
- Permitir el aburrimiento: Dar espacio al ocio fomenta la curiosidad y la creatividad.
Depende de nosotros que el TDAH y el aprendizaje sean amigables para el desarrollo integral de nuestros niños y niñas, más aún si están recién comenzando este largo camino escolar.

- Bárbara Sandoval Cuevas.
- Docente en Educación Diferencial.
- Escuela de Lenguaje Rucalaf.