Aunque en la actualidad no existen registros exactos de la incidencia de autismo en Chile, según estudios recientes en nuestro país se puede estimar que, en niños de 18 a 30 meses, 1 de cada 51 niños sería autista; y 1 de cada 94 personas (niños y adolescentes) presentarían la misma condición.
El aumento en la detección temprana en el país ha permitido a los especialistas actuar con la urgencia que requiere el dar respuestas a las necesidades de estos niños –en todo ámbito– para generar un impacto profundo en su desarrollo.
La importancia de la comunicación
Algunos niños y niñas dentro del espectro pueden presentar diversas dificultades en el desarrollo de su comunicación y lenguaje. Para ello, la detección temprana previene dificultades comunicativas secundarias evitando que los niños pasen largos períodos de tiempo sin estrategias efectivas para comunicarse.
Es fundamental entender que la comunicación no solo es hablar, sino que es todo acto por el cual una persona expresa una intención, necesidad, emoción o pensamiento: con palabras, gestos, miradas, imágenes, pictogramas, sonidos, etc.
Beneficios de la enseñanza temprana
Con base en lo anterior, la enseñanza temprana de formas funcionales de comunicación –verbal y no verbal– otorga variados beneficios, entre los cuales destacan:
- Favorecimiento de la comunicación intencional: Muchos niños no comprenden que comunicar sirve para influir en su entorno. Sin embargo, cuando logran aprender y entender que comunicar algo tiene efectos, aprenden a pedir, rechazar, llamar la atención de alguien y compartir experiencias u objetos. A su vez, esto suele acercar a los niños a sus personas significativas y reducir frustraciones y posibles conductas desadaptativas. Para complementar este manejo de la frustración y la seguridad emocional, también puede ser útil conocer el rol de los elementos de confort, tema que abordamos en nuestro artículo “Objetos de Apego: Importancia, funciones y aspectos a considerar en niños”.
- Estimulación de la comprensión del lenguaje: Puesto que en terapia se trabaja con los niños en ambientes lúdicos-dirigidos, desarrollan atención y acción conjunta, comprensión de instrucciones sencillas y algunas normas sociales, con lo que aumenta la comprensión del entorno y las rutinas.
- Mejoras en la interacción social: Toda intervención temprana fomenta el contacto visual, la reciprocidad y los turnos a través del juego e intercambios comunicativos generales. Así, los niños pueden aprender a iniciar y mantener interacciones sociales.
- Otros: Empodera a las familias pues se vuelven un contexto de aprendizaje constante al ser protagonistas en terapias y actividades en el hogar, y facilitan la inclusión en etapa escolar ya que entrenan el seguimiento de normas y rutinas, la participación en actividades desde un inicio hasta su término, y aumentan también la probabilidad de comunicarse en diversos contextos.
Recordemos que toda intervención temprana tiene mayor efectividad si se realiza involucrando a las familias o haciéndolos protagonistas. Además, que siempre ante cualquier duda, es mejor consultar a especialistas que esperar que el tiempo corra sin una evaluación prudente, pues el tiempo sí es oro.

- Carolina López Reyes.
- Fonoaudióloga Infantil.
- Escuela Especial Rucakuyén.