


La asistencia constante a clases y la formación de una rutina es fundamental en niños y niñas de 3 a 5 años, ya que en esta etapa se desarrollan habilidades esenciales para su crecimiento integral y su autonomía.
El impacto de la inasistencia frecuente
Cuando un niño falta frecuentemente, le cuesta adaptarse a las normas, horarios y actividades del aula, dificultando la creación de hábitos y rutinas. Además, puede presentar dificultades para relacionarse con sus compañeros, participar en experiencias grupales y desarrollar habilidades sociales como compartir, respetar turnos y comunicarse.
Los beneficios de la regularidad escolar
Por el contrario, cuando los niños asisten regularmente a clases, logran adaptarse mejor a los espacios, a sus compañeros y a las experiencias de aprendizaje. La rutina les entrega a los niños y niñas seguridad y confianza, permitiéndoles anticipar lo que ocurrirá durante el día.
Esto favorece su autonomía, regulación emocional y convivencia con otros compañeros del grupo. Para que esta adaptación sea aún más exitosa, es clave que el trabajo de la escuela se complemente en el hogar; por ello, te invitamos a leer nuestro artículo “4 Tips infalibles para reforzar rutinas en casa con niños pequeños.”.
Además, mantener hábitos como horarios de llegada, alimentación, juego y actividades pedagógicas ayuda a fortalecer la motricidad, el lenguaje, la atención y las habilidades sociales. Los niños aprenden mediante la repetición y la constancia, por lo que la asistencia frecuente facilita la adquisición de aprendizajes significativos.
Bienestar emocional y seguridad
La rutina también ayuda a disminuir la ansiedad y los miedos, ya que los niños se sienten tranquilos al reconocer tiempos y espacios conocidos y a sus mismos compañeros de curso. De esta manera, se crea un ambiente para aprender y desarrollarse sanamente.
Por esta razón, la asistencia regular a clases es fundamental para fortalecer el desarrollo integral de los niños y niñas, permitiéndoles avanzar de manera positiva en sus aprendizajes y en su bienestar emocional.

- Roxana Oñate M.
- Educadora diferencial.
- Escuela de Lenguaje Rucalaf.